
“Jesús
le dijo: “vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales las grandes cosas
que el Señor ha hecho contigo, y cómo tuvo compasión de ti” (Mr.5:19).
Esta
es la historia de un ex-endemoniado. No se sabe su nombre, tampoco se
sabe su edad, si tuvo esposa, hijos, una profesión, amigos; lo único que
se dice de él es que era un “loco de atar”, un hombre fuera de sus
cabales, un endemoniado que vivía en un cementerio entre los sepulcros.
No imagino a alguien viviendo entre muertos. Pero la Biblia dice que
este hombre vivía así.
Como no sabemos mucho de él, le llamaremos Fernando. Este hombre no siempre fue un endemoniado, vamos a imaginar que tuvo hijos, una esposa, un trabajo próspero. Sin embargo, un día, no se sabe cómo, pero por problemas de la vida, el estrés quizá, por un pasado triste y oscuro, este hombre de respeto comenzó a actuar de manera diferente, ¿por qué?
¿Por qué un buen padre un día deja a su esposa, sus hijos, se da al abandono y se torna irreconocible por sus actitudes? ¿Qué es lo que hace que un buen padre un día se vuelva adicto al alcohol, al tabaco, a las drogas? ¿Qué es lo que pasa para que un buen hombre deje de ser llamado por su nombre, y se lo conozca como: “el borracho”, “el tramposo”, “el ladrón”, “el drogadicto”, etc.? Simple, una vida sin Cristo.
Como no sabemos mucho de él, le llamaremos Fernando. Este hombre no siempre fue un endemoniado, vamos a imaginar que tuvo hijos, una esposa, un trabajo próspero. Sin embargo, un día, no se sabe cómo, pero por problemas de la vida, el estrés quizá, por un pasado triste y oscuro, este hombre de respeto comenzó a actuar de manera diferente, ¿por qué?
¿Por qué un buen padre un día deja a su esposa, sus hijos, se da al abandono y se torna irreconocible por sus actitudes? ¿Qué es lo que hace que un buen padre un día se vuelva adicto al alcohol, al tabaco, a las drogas? ¿Qué es lo que pasa para que un buen hombre deje de ser llamado por su nombre, y se lo conozca como: “el borracho”, “el tramposo”, “el ladrón”, “el drogadicto”, etc.? Simple, una vida sin Cristo.